La Caja Fuerte como sistema de seguridad pasivo y última defensa
Asegurar nuestra casa con un buen sistema de alarma dotado de todo tipo de sensores no siempre es suficiente. Aunque nuestra empresa de seguridad o la policÃa reaccionaran inmediatamente, los posibles intrusos dispondrÃan de tiempo suficiente para coger cualquier cosa y largarse para nunca más volver a saber nada de ellos.
Por esta razón siempre es recomendable hacer uso de otro sistema de seguridad adicional y mucho más tradicional que el de los sofisticados sensores de movimiento o las alarmas perimetrales: La caja de seguridad o Caja Fuerte.
A la hora de elegir caja de seguridad debemos tener muy en cuenta qué queremos guardar en ella, ya que el tamaño de las mismas va ligado al precio. Por supuesto una caja de seguridad costará más cuanto más grande sea, aumentando también las complicaciones durante su instalación y por tanto el coste de la misma ya que suele ser necesario empotrarlas en la pared para ocultarlas.
También podremos elegir el tipo de cerradura de entre las numerosas opciones posibles. En general todas las cajas fuertes utilizan un sistema de cerrojos que podrán ser simples o múltiples dependiendo de la calidad de la caja, pero los tipos de cerradura admiten todo tipo de posibilidades. Desde el viejo, inseguro y poco recomendable sistema de cerradura convencional de apertura con llave, hasta los sofisticados sistemas de cerradura digital que requieren la huella dactilar de una persona previamente autorizada para acceder su interior.
En artÃculos posteriores analizaremos algunas de las cajas fuertes más interesantes que podemos adquirir en el mercado y sus caracterÃsticas más notables para que nuestros lectores interesados puedan elegir la que más se ajuste a sus verdaderas necesidades.



