Intrusiones al hogar con violencia ¿Hasta que punto los sistemas de seguridad nos protegen?
La contratación de alarmas, no es un secreto, ha experimentado un auge en los últimos años tal vez directamente relacionada con la aparición, cada vez más frecuente, de noticias y sucesos relacionados con instrusiones en el hogar por parte de asaltantes.
Sin embargo… ¿hasta qué punto esos asaltantes son totalmente anónimos? Hay una corriente de opinión que manejan diversos expertos en la materia y que proviene del otro lado del Altántico (Estados Unidos) que afirma que los asaltos al hogar que terminan en violencia no son del todo anónimos y que en un porcentaje alto están relacionados, o bien con la víctima directamente (conocidos) o bien con su forma o estilo de vida (”trapos sucios”, negocios no del todo limpios..etc).
El intruso habitual, según maneja esta teoría, no busca la confrontación y de hecho, pese a llevarse a cabo el asalto con los miembros del hogar en su interior, no pretende la violencia o la confrontación directa, dejándose esta para casos en los que la propia violencia sea parte de las intenciones previas del asaltante.
Por tanto, hay que filtrar y conocer los datos reales de intrusiones para poder extraer conclusiones a este respecto. Entre avisos falsos y ataques en los que la víctima o su estilo de vida ha podido contribuir a esa situación, el porcentaje real de asaltos con violencia sin ningún tipo de relación previa, son menores de lo que la alarma social y los medios de comunicación podrían estar dando a entender.
En cualquier caso, solo las cifras que cada año son publicadas en los diferentes informes al respecto pueden darnos la visión concreta de la realidad.



