Importancia de las fuerzas de seguridad del estado en las alarmas domésticas, salto de alarmas en CRA
Suele a menudo identificarse o asociarse la presencia de una alarma en un hogar con la seguridad más absoluta y debe ser así. Sin embargo en esta asociación en muchas ocasiones suele dejarse de lado el papel de las fuerzas de seguridad como si las alarmas, en sí misma, fueran un ente abstracto que nos protegiera por sí mismo del "mal".
En efecto, los sistemas electrónicos que llevan este tipo de alarmas permiten que máquinas gestionen la detección del intruso, manden la información a la CRA (central receptora de alarmas) y comuniquen al instante el lugar, momento y zona por la que ha saltado el aviso.
Sin embargo es justo reconocer y a menudo suele olvidarse el hecho de que de nada serviría una alarma si todo muriera ahí, si finalmente nadie de las fuerzas de seguridad del estado tomara nota de esa alerta y acudiera, en un tiempo record, al domicilio en cuestión.
La seguridad en el hogar, por tanto, es una cadena que comienza en el propio inquilino, el cual debe asegurarse del correcto funcionamiento, mantenimiento y puesta en marcha del sistema de alarma. La cadena continúa en el sistema en sí, encargado de detectar y manejar la información con la idea de ponerla en relación con la policía y guardia civil, y finaliza con la llegada de las fuerzas de seguridad al lugar de la alarma.
Por tanto, ahora que la necesidad de la seguridad y su búsqueda parece ser una prioridad para el conjunto de los cuidadanos, es conveniente recordar que una alarma, sin gente detrás, es solo una máquina.